Crítica: Final Set

Por Julián Haramboure

Netflix sumó a su catálogo Final Set, un drama deportivo dirigido por el francés Quentin Reynaud. El film cuenta la historia ficticia de un tenista llamado Thomas J. Edison (Alex Lutz), quien en su juventud fue una promesa de su país, y, los 37 años, emprende el desafío personal de jugar la clasificación de Roland Garros.

 

Formado desde lo deportivo por su madre, Judith (Kristin Scott Thomas), Thomas se convirtió en la sensación del tenis galo al llegar a semifinales del Abierto de Francia en 2001. Allí tuvo una derrota que le produjo un impacto desde lo mental y, entonces, su carrera posterior no contó con el éxito imaginado. No obstante, el jugador continuó su camino, lejos de las luces, pero constante en su profesión.

Además del vínculo con su mamá, el largometraje pone la lupa en la relación de Edison con su esposa, Eve (Ana Girardot), y su pequeño hijo, Gaspard. A diferencia de lo que ocurre en varias ficciones deportivas, aquí el producto no se centra en la épica ni tampoco tiene al éxito como eje principal: lo fundamental es su carácter descriptivo y su realismo. El quinto set cuenta de modo prolijo cómo es el día a día de los tenistas que están por fuera del top 150 del ranking mundial: su vida afectiva, sus conflictos económicos, la incertidumbre acerca del futuro.

 

Si bien el foco está puesto en la participación de Edison en la qualy de Roland Garros, durante sus dos horas la cinta reflexiona sobre diversas temáticas, como la presión que puede existir de un padre hacia un hijo, la importancia del aspecto mental en el deporte y el vínculo entre el atleta y la prensa, entre varias otras cuestiones.

 

Con una presentación de personajes correcta, uno de los puntos fuertes es la entrega actoral de Lutz, quien se destaca por su interpretación realista, algo que no sólo se da en las escenas de diálogo, sino también en las secuencias de entrenamientos y partidos, las cuales cuentan con su propio despliegue. Como curiosidad, el director Reynaud también tiene su papel en el film: es JB, entrenador y amigo del protagonista.

El ritmo de la película es particular, ya que es muy dinámico de a tramos e intencionalmente más lento en otros. Por otro lado, la música no es de lo más logrado del producto. En ocasiones, da un tono dramático un tanto desmesurado.

 

En cuanto a la mencionada relación entre el jugador y su esposa, la misma es brillante desde lo actoral, pero tiene sus irregularidades desde el guion. Y respecto al trabajo de dirección, en las escenas de los partidos existen algunos recursos visuales reiterativos. No obstante, hacia el match decisivo, Reynaud se arriesga y genera un interesante clima de tensión. Quizá esa parte resulte algo extensa para el espectador que no es seguidor habitual del tenis. Pero lo que más dudas genera es la resolución, la cual podría estar más lograda.

 

En líneas generales, El Quinto Set es una propuesta atrayente, que se sale de los clichés y muestra otra cara del deporte. Con cierta irregularidad en su efectividad, pero con un mensaje claro, es una producción seria que vale la pena observar.

 

🤩 Lo mejor: el enfoque particular de la temática, coherente y sin clichés.
😒 Lo peor: la resolución, desinflada.

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